Técnicas de Cocción a Baja Temperatura de Alimentos Envasados al Vacío

Una vez que ya has envasado al vacío el alimento que vas a cocinar y te has asegurado de que la bolsa de vacío empleada va a soportar sin problema los tiempos y temperaturas de cocción que vas a emplear, tan solo te falta cocer el alimento a baja temperatura.

Aunque es posible cocinar el alimento envasado al vacío usando diferentes métodos como un horno de vapor, una placa de inducción con control de temperatura, un horno sin vapor, etc., uno de los métodos más sencillos, efectivos, cómodos, precisos y baratos para cocinar al vacío y a baja temperatura en casa consiste en sumergir la bolsa con el alimento envasado al vacío en un baño de agua a la temperatura deseada. Por estos motivos, será en este método de cocción al vacío a baja temperatura en el que nos centraremos a partir de ahora.

Técnicas de Cocción a Baja Temperatura en Baño de Agua de Alimentos Envasados al Vacío

Para cocinar alimentos al vacío a baja temperatura en un baño de agua debes disponer de un recipiente con agua lo suficientemente grande como para que puedas introducir en su interior las bolsas con los alimentos que vayas a cocinar y que éstas queden completamente sumergidas y totalmente rodeadas de agua.

Asegúrate de que las bolsas con los alimentos envasados al vacío están completamente rodeadas de agua y no están en contacto entre ellas para que la temperatura sea uniforme en todos los puntos del baño de agua y de los alimentos cocinados. Si tienes problemas para evitar que las bolsas entren en contacto entre ellas, puedes utilizar pinzas para sujetarlas al recipiente en el que están sumergidas o combinar esas pinzas con una estructura que actúe de soporte dentro del baño de agua y que te ayude a mantener las bolsas separadas entre sí y que facilite la circulación del agua alrededor de las bolsas que contienen los productos envasados al vacío que estás cocinando.

Evita también que las bolsas estén en contacto con la superficie interior o con el fondo del recipiente en el que están sumergidas. Lo mejor para evitar que esto suceda es nuevamente una estructura de soporte para las bolsas junto con pinzas para sujetar las bolsas de cocción a la estructura. En nuestras Guías de Compra te recomendaremos estructuras de este tipo, que aunque no han sido específicamente diseñadas para este fin, resultan muy útiles y además son muy asequibles.

No introduzcas demasiadas bolsas dentro del baño de agua. Si introduces demasiadas bolsas y éstas se encuentran demasiado juntas, el agua no circulará adecuadamente, evitando que la temperatura se mantenga constante en todos los puntos del baño de agua y provocando que la cocción no resulte uniforme en todos los puntos de los alimentos cocinados.

En cuanto al recipiente dentro del cual introducir el agua pare crear el baño de agua a temperatura controlada en el que luego introduciremos la bolsas con los alimentos envasados al vacío que vayamos a cocinar, ten en cuenta que normalmente vas a usar cocciones a baja temperatura durante tiempos de cocción largos, a veces superiores incluso a las 24 horas, de modo que lo que te interesa es utilizar recipientes que minimicen la disipación de calor a través de su superficie exterior.

Aunque puedes iniciarte en el mundo de la cocina al vacío y a baja temperatura usando una tartera llena de agua para crear el baño de agua a temperatura controlada, las superficies metálicas pierden mucho más calor que otras superficies como el plástico, por eso, si de verdad te gusta este tipo de cocina, lo ideal es comprar una cubeta de plástico para hacer en ella el baño de agua a temperatura controlada en el que cocinar los alimentos envasados al vacío. Este tipo de cubetas resultan muy prácticas y son muy asequibles. Puedes encontrar más información en nuestra Guía para comprar cubetas para cocinar al vacío y a baja temperatura en casa.

Si no dispones de una cubeta de plástico pero tienes una nevera de playa, también puedes aprovecharla para cocinar a baja temperatura alimentos envasados al vacío pues este tipo de neveras suelen estar muy bien aisladas, lo cual ayudará a mantener una temperatura estable en el baño de agua. Si utilizas una nevera de playa, asegúrate de que la cantidad de agua que introduces en su interior no supera la cantidad máxima de agua que tu termocirculador puede soportar y asegúrate de que el material del que está construida la nevera soportará la temperatura de cocción que vayas a utilizar.

Por último, debes utilizar algún medio para controlar la temperatura del baño de agua en el que cocinarás los alimentos que previamente has envasado al vacío en bolsas de cocción. Para tus primeras pruebas con estas técnicas culinarias puedes utilizar una tartera llena de agua sobre el fuego, un termómetro y tratar de mantener la temperatura del agua constante y a la temperatura deseada subiendo y bajando el fuego, añadiendo agua a temperatura ligeramente mayor o ligeramente inferior cuando resulte necesario y removiendo de vez en cuando para homogeneizar la temperatura del agua dentro del recipiente.

Aunque resulta posible cocinar a baja temperatura de este modo, lo cierto es que tiene varios inconvenientes, dificultando mantener con precisión una temperatura constante y uniforme en todos los puntos del baño de agua durante todo el tiempo que dure la cocción, lo cuál resulta fundamental para obtener la textura y el punto de cocción ideal para cada alimento.

Además, tratar de mantener la temperatura del baño de agua de este modo durante un largo período de tiempo resulta muy poco práctico e incluso inviable si pretendes cocinar de este modo ciertos alimentos que necesitan cocciones a baja temperatura de hasta 48 horas. Por tanto, este método sólo resulta adecuado para productos que necesiten una cocción corta y tan solo es válido para probar la técnica de cocción al vacío a baja temperatura y averiguar si los resultados obtenidos son de nuestro agrado y queremos hacer una pequeña inversión para poder usar estas técnicas de forma más precisa y práctica.

De modo que, si ya has hecho tus primeras pruebas de cocina al vacío a baja temperatura usando una tartera, un termómetro y un temporizador y quieres explorar más a fondo estas técnicas culinarias, lo más recomendable es que te plantees adquirir un termocirculador, pues sin él será muy difícil que puedas aprovecharte de todas las ventajas de este tipo de cocina en la que la precisión en las temperaturas y en los tiempos de cocción constituye un porcentaje muy importante del éxito del resultado final obtenido. Si no dispones de un termocirculador, lo más probable es que sobrecocines los alimentos que intentes cocinar al vacío y a baja temperatura y que no consigas buenos resultados, al no ser capaz de mantener una temperatura precisa de forma estable en todos los puntos del alimento cocinado.

Un termocirculador, también conocido como circulador de inmersión o como Roner, es un sencillo utensilio de cocina que te permite mantener la temperatura constante de un baño de agua en todo momento y que te permite programar la temperatura del baño de agua y el tiempo durante el cual debe mantenerse esa temperatura.

Si dispones de un termocirculador, una vez envasados al vacío los alimentos que vayas a cocinar, tan solo tendrás que programar el termocirculador a la temperatura de cocción deseada, indicarle la duración de la cocción e introducir las bolsas con los productos envasados al vacío dentro del baño de agua. El termocirculador se encargará del resto y mientras dure la cocción podrás olvidarte de todo y centrarte en otras cosas.

Además de los termocirculadores existen otras alternativas para mantener con precisión la temperatura de los alimentos durante largos períodos de tiempo, como cubetas con baños de agua de temperatura controlada, hornos de vapor, etc. Sin embargo, dentro del equipamiento disponible para la cocina al vacío y a baja temperatura en casa, el uso de un termocirculador parece la mejor opción, tanto por precio como por funcionalidades.

Cocción a baja temperatura de alimentos envasados al vacío

Ventajas de los termocirculadores para cocinar al vacío y a baja temperatura en casa

Las principales ventajas de los termocirculadores, roners o circuladores de inmersión para la cocina al vacío a baja temperatura en casa son:

  • Permiten mantener con gran precisión y de forma muy estable la temperatura de un baño de agua (que usaremos como medio de cocción) durante largos períodos de tiempo.
  • Permiten mantener la temperatura del baño de agua de forma uniforme en todos los puntos del baño.
  • Suelen ser programables, de modo que una vez que fijamos la temperatura y el tiempo de cocción, no tendremos que volver a preocuparnos de los alimentos que estemos cocinando hasta que finalice la cocción. Algunos de estos termocirculadores incluso pueden ser controlados desde nuestro teléfono móvil.
  • Sus precios han bajado mucho y hoy en día resultan muy asequibles, permitiéndonos aprovecharnos de todas las ventajas de la cocina al vacío a baja temperatura en nuestra propia casa.

Desventajas de los termocirculadores de inmersión o roners para cocinar al vacío y a baja temperatura en casa

Las desventajas más importantes de los circuladores de inmersión o termocirculadores caseros para cocinar al vacío a baja temperatura son:

  • Su capacidad de calentamiento es limitada. Los termocirculadores o roners caseros normalmente pueden mantener la temperatura estable de un baño de agua de unos 20 litros. Si estás pensando en comprar un termocirculador casero, debes consultar este dato en la hoja de características del fabricante.
  • Si usas un termocirculador con baja capacidad de calentamiento en un recipiente grande y que contiene una gran cantidad de agua, que se encuentra destapado y/o que disipa mucho calor, puede resultar difícil alcanzar y mantener la temperatura de cocción deseada.

Temperaturas y tiempos de cocción para alimentos envasados al vacío cocinados a baja temperatura

Independientemente de cómo decidas mantener la temperatura del baño de agua a la temperatura de cocción deseada, tendrás decidir qué temperatura y tiempo de cocción vas a aplicar para cocinar cada producto. En la cocina a baja temperatura, por lo general, buscaremos que el centro del alimento alcance una determinada temperatura, la cual normalmente se conoce como “temperatura a corazón de producto” o simplemente “temperatura a corazón”, y en algunos casos buscaremos que esta temperatura se mantenga durante un tiempo determinado.

Estos valores de tiempo y temperatura que seleccionaremos en cada caso dependerán de diversos factores:

  • Del tipo de textura que queramos obtener en el alimento cocinado.
  • De la dureza del alimento. Así, hay determinados alimentos que necesitan ser cocinados por encima de una determinada temperatura para lograr que se ablanden sus fibras.
  • Del grosor del alimento a cocinar. Si buscamos que el centro del alimento alcance una temperatura determinada, esta temperatura tardará más tiempo en alcanzarse cuanto mayor sea el grosor del alimento.
  • De si vamos a consumir el alimento cocinado a baja temperatura al terminar su cocción o si pretendemos conservarlo refrigerado para consumirlo unos días más tarde.

En general, para cocinar un determinado alimento a baja temperatura tenemos que alcanzar en su centro una temperatura determinada. Una vez alcanzada esta temperatura, el alimento estará cocinado y no seguirá cocinándose más aunque mantengamos esa temperatura durante más tiempo.

Esto es así para la mayoría de productos (pescados y mariscos, carnes blandas, aves), aunque también hay otros alimentos más duros (como determinadas carnes duras, la mayoría de frutas y verduras, muchas legumbres, etc.) que no se cocinarán simplemente con alcanzar una determinada temperatura en su interior, sino que necesitarán mantener esa temperatura durante un tiempo determinado para cocinarse por completo y ablandar la estructura fibrosa que los compone. En estos casos es necesario alcanzar y mantener durante una cierta cantidad de tiempo una temperatura que permita que las enzimas que ablandan el alimento lleven a cabo su actividad hasta dejarlo tierno y que se produzca la desnaturalización del colágeno o de la celulosa que forman el soporte estructural de diferentes tipos de alimentos.

Por tanto, cuando cocinemos alimentos al vacío a baja temperatura, en la mayoría de los casos buscaremos alcanzar una temperatura objetivo en el centro o corazón del producto y una vez alcanzada dejaremos de cocinar el alimento.

En aquellos casos en los que estamos cocinando un producto que necesita alcanzar una determinada temperatura en su interior y mantenerla durante un cierto período de tiempo para que se cocine por completo, una vez alcanzada la temperatura objetivo en el corazón del producto, mantendremos dicha temperatura hasta lograr que el producto se cocine por completo.

Si lo que estamos buscando no es únicamente cocinar el producto sino además pasteurizarlo porque no vamos a consumirlo al finalizar su cocción, entonces no buscaremos únicamente alcanzar una temperatura objetivo en el centro del alimento, sino que buscaremos mantener esa temperatura durante un tiempo suficiente como para lograr que el número de bacterias y agentes patógenos que pueda contener el alimento se reduzca hasta alcanzar niveles lo suficientemente seguros como para poder conservar el producto hasta el momento de su consumo.

Existen diversas técnicas a la hora de fijar la temperatura del baño de agua en el que vamos a cocinar a baja temperatura los alimentos envasados al vacío y que básicamente consisten en fijar la temperatura del baño a la temperatura que queremos alcanzar en el corazón del alimento (o fijar la temperatura del baño a una temperatura ligeramente superior) o fijar la temperatura del baño de agua a una temperatura mucho mayor que la que deseamos lograr en el centro del alimento cocinado.

La técnica de fijar la temperatura del baño a una temperatura mucho mayor que la que deseamos obtener en el centro del alimento nos permite acortar los tiempos de cocción, pues la temperatura objetivo se alcanzará en el corazón del producto mucho antes, pero este método no nos permite mucho margen de error y nos obliga a monitorizar constantemente la temperatura en el interior del producto cocinado.

Por este motivo, nuestro consejo es que descartes esta técnica cuando cocines al vacío en casa y que te centres únicamente en la técnica consistente en fijar la temperatura del baño de agua a una temperatura igual o ligeramente mayor (uno o dos grados centígrados será más que suficiente) que la que deseas alcanzar en el centro del producto. Si utilizas esta técnica y seleccionas adecuadamente la temperatura a alcanzar en el corazón del producto, dado que la temperatura en el centro del alimento nunca superará la temperatura ideal para su correcto cocinado, los alimentos cocinados de este modo siempre tendrán un punto de cocción perfecto y nunca se cocinarán excesivamente. Pasado el tiempo suficiente, la temperatura del baño y la temperatura del alimento serán iguales en todos sus puntos y serán iguales a la temperatura deseada.

Ventajas de establecer la temperatura del baño de agua a una temperatura ligeramente superior a la temperatura que se desea alcanzar en el corazón del producto frente a establecer la temperatura del baño a una temperatura muy superior a la temperatura objetivo en el centro del alimento:

  • Los alimentos nunca se cocinarán excesivamente dado que la temperatura en su centro no superará la temperatura ideal de cocción.
  • El margen de error en los tiempos de cocción es mucho más amplio pues al no superarse nunca la temperatura ideal de cocción en el centro del alimento, éste no se sobrecocinará aunque no lo retires del baño de agua en el momento en el que se alcance en su centro dicha temperatura. Por el contrario, si fijamos la temperatura del baño muy por encima de la temperatura deseada en el centro del alimento, aunque retiremos el alimento del baño en el momento en el que su centro alcance esa temperatura, el exterior del producto estará a una temperatura mayor y por tanto estará cocinado en exceso; además, en ese caso el alimento seguirá cocinándose si no lo enfriamos rápidamente.
  • Si los alimentos cocinados no tienen un grosor uniforme, sino que tienen partes más gruesas que otras, todas las partes del producto se cocinarán por igual, dado que transcurrido el tiempo suficiente la temperatura en todos los puntos del alimento será igual a la temperatura ideal de cocción y esta temperatura nunca se superará. En cambio, si fijamos la temperatura del baño de agua muy por encima de la temperatura deseada en el centro del alimento, cuando dicha temperatura se alcance, las partes exteriores del producto estarán más cocinadas que las partes interiores.
  • No tendrás que monitorizar constantemente la temperatura en el centro del alimento cocinado y retirarlo del baño de agua cuando éste alcance la temperatura objetivo, pues la temperatura del baño nunca superará la temperatura de cocción ideal del alimento. Por el contrario, si la temperatura del baño fuese muy superior a la que se desea alcanzar a corazón de producto, deberíamos monitorizar en todo momento la temperatura a corazón de producto y sacar el producto del baño en el momento en el que en su interior se alcance su temperatura de cocción ideal, teniendo que enfriarlo a continuación rápidamente para que no siga cocinándose.
  • No tendrás que enfriar rápidamente el producto cuando la temperatura en su interior alcance la temperatura de cocción ideal, pues dicha temperatura no se superará y el alimento no seguirá cocinándose aunque lo mantengas a esa temperatura.

Desventajas de fijar la temperatura del baño de agua a una temperatura ligeramente superior a la temperatura que se desea alcanzar en el centro del alimento frente a fijar la temperatura del baño de agua a una temperatura muy superior a la deseada en el corazón del producto:

  • Los tiempos de cocción son mucho mayores ya que la transmisión de calor desde el agua del baño que actúa como medio de cocción al alimento es proporcional a la diferencia de temperatura entre ambos.

Como la transmisión de calor del baño de agua al alimento es proporcional a la diferencia de temperatura entre ambos, se transmite mucho más calor del baño al alimento al principio de la cocción.

Por tanto, la temperatura del producto cocinado aumenta más rápidamente al principio de la cocción y a medida que su temperatura aumenta y se acerca a la temperatura del baño de agua, el aumento de temperatura es cada vez más lento hasta que finalmente se iguala con la temperatura del baño de agua.

Esto provoca que se tarde mucho más tiempo en alcanzar la temperatura deseada en el interior del alimento cocinado cuando fijamos la temperatura del baño a una temperatura ligeramente superior a la que se desea alcanzar en el interior del alimento, aunque, como hemos visto, también garantiza que esa temperatura nunca se superará.

Este hecho es también el que hace que no fijemos la temperatura del baño de agua exactamente a la temperatura que deseamos alcanzar en el corazón del alimento, sino que la fijemos a un temperatura ligeramente superior (uno o dos grados centígrados por encima), pues en caso de no hacerlo así, si fijamos la temperatura del baño de agua a la temperatura que deseamos alcanzar en el centro del producto, el tiempo necesario para alcanzar la temperatura deseada en el interior del alimento sería demasiado largo (teóricamente sería infinito). De este modo, al fijar la temperatura del baño de agua uno o dos grados por encima de la temperatura objetivo que deseamos alcanzar en el centro del producto, esta temperatura se alcanzará mucho antes en el corazón del alimento y nunca superará la temperatura del baño de agua, con lo que podemos estar seguros de que el alimento no se cocinará en exceso.

Por tanto, a la vista de las ventajas e inconvenientes de ambos métodos de cocción a baja temperatura, de ahora en adelante nos centraremos únicamente en el método más adecuado a este tipo de cocina cuando se aplica en casa, consistente en establecer la temperatura del baño de agua a una temperatura de uno o dos grados centígrados por encima de la temperatura que deseamos alcanzar en el interior del alimento que vayamos a cocinar al vacío y a baja temperatura, pues esto nos permitirá aprovecharnos de todas las muchas ventajas de la cocina sous vide y hacerlo de forma muy cómida y práctica.

Otro factor que hemos visto que influye a la hora de establecer el tiempo y la temperatura de cocción cuando cocinamos alimentos al vacío y a baja temperatura es el grosor del alimento. Cuando envasamos un producto al vacío y lo sumergimos en un baño de agua que se encuentra a una temperatura ligeramente superior a la que queremos lograr en el centro del alimento, el tiempo necesario para que el centro o corazón del alimento alcance esa temperatura dependerá del grosor del alimento de forma cuadrática. Esto quiere decir que si tenemos dos alimentos iguales y cuya única diferencia reside en que uno tiene el doble de grosor que el otro, si los introducimos en el baño de agua, el alimento que es el doble de grueso no tardará en alcanzar la temperatura deseada el doble de tiempo, sino que tardará cuatro veces más tiempo en alcanzar en su interior la temperatura deseada que el alimento cuyo grosor es la mitad.

Debemos tener en cuenta este aspecto a la hora de porcionar los alimentos que vayamos a cocinar a baja temperatura, pues si usamos alimentos con un grosor elevado, los tiempos de cocción serán muy largos.

Tabla de temperaturas y tiempos de cocción recomendadas para alimentos envasados al vacío cocinados a baja temperatura

Aunque ya hemos visto que la temperatura a la que cocinar cada alimento envasado al vacío y a baja temperatura depende de múltiples factores, a continuación ofrecemos una tabla con unos valores de temperatura recomendados para cocinar diferentes tipos de alimentos al vacío y a baja temperatura.

Esta tabla de cocción a baja temperatura supone que los alimentos cocinados serán consumidos al finalizar su cocción y que, por tanto, no los estamos cocinando con intención de ser conservados para su consumo posterior, en cuyo caso, ya hemos visto que tendríamos que aplicar temperaturas superiores a 65ºC en el centro del producto durante al menos media hora.

Además, supondremos que introducimos el alimento envasado al vacío en el baño de agua cuando dicho baño alcanza la temperatura que deseamos alcanzar en el centro del alimento y que el alimento ha permanecido hasta ese momento en el refrigerador pero no a temperaturas de congelación sino a las temperaturas habitualmente recomendadas para la conservación de alimentos refrigerados de entre 0ºC y 4ºC.

Los valores de esta tabla son meramente orientativos, pero puedes usarlos como punto de partida para hacer pruebas hasta obtener la textura y resultado que mejor se adapte a tus gustos y preferencias personales. Para cada producto ofrecemos un rango de temperaturas y tiempos de cocción recomendados que puedes usar como base, usando el extremo inferior de cada rango de tiempo o temperatura si en general te gustan la comida poco hecha, o bien usando el extremo superior de estos rangos si prefieres la comida muy hecha.

Para la elaboración de esta tabla estamos suponiendo que hemos porcionado los alimentos de modo que en su parte más gruesa tengan un grosor de entre 3 y cinco centímetros. Ten en cuenta que pueden usarse temperaturas más bajas que las recomendadas, pero que sólo debes hacerlo si estás muy seguro de la frescura y calidad de los alimentos que vas a emplear. Como normal general de seguridad alimentaria no es recomendable mantener un alimento durante más de cuatro horas a temperaturas en el rango entre 5ºC y 54ºC.

Tipo de Alimento Temperatura de Cocción Tiempo de Cocción
Pescado 55ºC - 60ºC 28 - 38 minutos
Carnes tiernas (solomillo, filetes, chuletas, etc.) 55ºC - 70ºC 3,5 - 6,5 horas
Carnes duras (falda, pierna de cordero, costilla, etc.) 55ºC - 80ºC 10 - 48 horas
Pechugas de aves (pollo, pavo, pato) 55ºC - 65ºC 2 - 6 horas
Huevos 60ºC - 74ºC 40 minutos - 1,5 horas
Frutas, Verduras, Hortalizas 85ºC - 95ºC 45 minutos - 3,5 horas
Mariscos (vieiras, langostinos, etc.) 55ºC - 95ºC 30 minutos - 2 horas

Recuerda que los valores de esta tabla son meramente orientativos y los tiempos de temperatura y cocción exactos para cada alimento podrás obtenerlos bien de la receta que vayas a cocinar o bien a través de la experimentación en tu cocina hasta dar con los valores que más se adecúan a tus gustos. En nuestra Guía de libros sobre cocina al vacío y a baja temperatura te recomendamos una buena colección de libros en los que podrás encontrar todo tipo de suculentas y espectaculares recetas para sorprender a tus invitados usando estas técnicas culinarias.

Evaporación del agua durante cocciones a baja temperatura muy prolongadas

Cuando cocines a baja temperatura un alimento envasado al vacío y necesites un tiempo de cocción muy largo, debes tener en cuenta que el agua del baño de agua utilizado como medio de cocción tenderá a evaporarse.

Para evitar esto puedes tapar el recipiente que contiene el baño de agua usando la propia tapa del recipiente (si dispone de ella), o bien usando otros medios como: papel film de cocina, papel de aluminio, una tapa de silicona, etc.

Dado que estarás usando un roner o termocirculador dentro del baño de agua para mantener su temperatura, tendrás que recortar la tapa del recipiente para que puedas taparlo cuando el termocirculador está dentro del baño. Ten cuidado, porque si usas tiempos de cocción muy largos y no tapas el recipiente, buena parte del agua podría evaporarse, haciendo que baje lo suficiente el nivel de agua dentro del recipiente como para que las bolsas en las que estás cocinando los alimentos dejen de estar completamente sumergidas, lo cual no solo hará que los alimentos no se cocinen uniformemente, sino que en ese caso deberás decartarlos para evitar problemas de seguridad alimentaria.

Además, si el nivel de agua dentro del recipiente baja demasiado, el termocirculador puede llegar a estropearse.

Aunque recortar la tapa de un recipiente de plástico diseñado específicamente para la cocina al vacío a baja temperatura es muy sencillo, si el recipiente que utilizas para el baño de agua no dispone de tapa o no tienes las herramientas necesarias para recortarla, puedes utilizar papel film de cocina o papel de aluminio para reducir la cantidad de agua evaporada. También existen unas bolas de plástico diseñadas para ser extendidas sobre la superficie del baño de agua a temperatura controlada reduciendo la evaporación de la misma. Estas pelotas de plástico son similares a las pelotas de ping-pong, aunque de tamaño más pequeño y resultan muy prácticas.